LA LEY DE VAGANCIA
No caben dudas de que vivimos en tiempos de generaciones encontradas entre la gente madura y la juventud. En otras épocas, por mandato de sus mayores, el joven debía trabajar para pagar al menos su manutención, y aquel que eludía el esfuerzo y la responsabilidad laboral era calificado de ocioso, y a su vez, rechazado por la sociedad. Hoy ocurre todo lo contrario; el vago o la vaga, además de ser bien visto, es ponderado y hasta admirado por sus semejantes. A propósito, a lo largo de la historia esta clase de personas que vivían "de arriba" dieron motivo para que los gobiernos de turno hayan tenido que tomar medidas drásticas, y entre estas se incorporó en el Código Rural de 1865 la Ley de la Vagancia, la que expresaba que el vago o individuo sin domicilio fijo ni trabajo conocido será incorporado a la tropa de línea o a la Policía y se lo destinará a cuidar las fronteras territoriales (el Martín Fierro lo relata en sus versos). Años después en nuestro Tucumán, durante el gobierno de Lídoro Quinteros, las Cámaras de Diputados y de Senadores sancionaron la Ley de Conchavos, que contenía 87 extensos y detallados artículos, y fundamentaba la citada ley ante la necesidad de reglamentar el trabajo, por ser una cuestión de alto interés social, hecho que se evidencia por la vagancia y los vicios, y da lugar a la falta de interés por ahorrar. Para dar cumplimiento con esta ley, el gobierno aprovisionó a los patrones de Libretas de Conchavos y Papeletas, ambas renovables periódicamente; este, a su vez, le hacía entrega al jornalero o sirviente en mano propia, con lo que quedaba establecido el mutuo compromiso de ambas partes, patrón y peón, y ante cualquier desobediencia o incumplimiento debía actuar la Policía severamente, recurriendo entre otros al capítulo II titulado "Los Vagos": "Repúntase vagos para caer bajo la acción de la Policía y ser penados como tales. En caso de huelgas de jornaleros o domésticos para andar en juegos, diversiones o dados al ocio, serán castigados como vagos y penados por la Policía". Años después, en 1896, durante el gobierno de Lucas Córdoba, se deroga aquella ley, por considerarla contraria a los principios constitucionales vigentes. Como se sabe, por diversas razones, justificadas o no, en estos últimos tiempos se ha generalizado en nuestro país la cultura del "no trabajo", dando pie a la vieja y vulgar frase "El pícaro vive del zonzo, y el zonzo de su trabajo", o esa otra que dice: "si trabajar es salud, que trabajen los enfermos".

Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán


CENTRO DE SALUD
En los últimos 15 días acompañé a una amiga hasta la entrada de la guardia del Hospital Centro de Salud. Su padre está internado; ella y su madre se reparten la tarea de cuidarlo. Durante todos esos días pude observar los controles que realiza personal policial para ingresar. Aclaro que me parece muy bien que existan controles y tengo, en general, un buen concepto de los agentes de la ley. Sin embargo, algunas integrantes del personal policial femenino parecen haber recibido las siguientes instrucciones: "Demoren a los que quieran ingresar, negándoles la entrada todo lo posible; si les preguntan por qué, no respondan, o den cualquier excusa, aunque sea absurda, y en ese caso, háganlo del modo más torpe y humillante posible. Pidan una autorización por escrito y cuando la presenten, digan que ya no es válida. Demoren incluso las salidas. Si alguien les dice que viene a cuidar a un paciente angustiado y dolorido que espera ansioso al único que puede cuidarlo, no le presten atención y miren para otro lado". No creo en absoluto que alguien haya dado semejantes instrucciones, como creo también que alguien debería tomar medidas para que estas actitudes irracionales cesen de inmediato.

Guillermo Guirado
Las Piedras 530, 6° K
San Miguel de Tucumán

TRÁNSITO CAÓTICO
Intendente Toledo, es loable su trabajo para educar a los conductores, con la colocación de los cepos, pero lamentablemente no alcanza. Los conductores desaprensivos siguen estacionando donde tienen ganas y parece que los inspectores de tránsito a las grandes camionetas les tienen cierto pavor ya que ni se les acercan y si alguno lo hace es recibido por los propietarios con amenazas e insultos. Tampoco respetan los transportes escolares sin pensar que en ellos van niños que podrían ser suyos, y ni qué hablar de la velocidad que llevan cuando pasan por alguna escuela. Sería bueno que los agentes de tránsito educaran también a estos señores con una buenas multas, ya que el tucumano parece que responde cuando le duele el bolsillo. Para no sólo criticar, sería muy bueno implementar una campaña de educación vial, que mandara a todos los empleados municipales a la calle a educar y luego de un tiempo prudencial, a ejecutar las normas. El tránsito en Yerba Buena es un caos.

Dora Dileo
La Higueritas 2648
Yerba Buena-Tucumán

YPF (I)
La declaración de interés público nacional de la actividad de hidrocarburos y la medida de nacionalización de YPF constituyen acciones oportunas y convenientes del Estado Nacional, recuperándose así: participación en la renta energética y potestad en el manejo de un recurso estratégico, porque al decir del actual presidente español: sólo un país de "quinta división" deja el gas, el petróleo y la energía en manos de empresas de capital extranjero. Pero también constituye una medida necesaria y obligada porque responde, como causa-efecto, al anunciado final que deviene  cuando,  recursos estratégicos y servicios públicos, en ausencia de toda regulación y control, se dejan librado "a las reglas del mercado". Ello es así, dado que el capital privado -sea nacional o extranjero- no reconoce externalidades y su objetivo es maximizar ganancias. Y en este anunciado final -por ausencia de regulación y control- deben mirarse los tucumanos como en un espejo, y aprendiendo la lección, poner en acto el control de los servicios públicos de jurisdicción provincial, con organismos de control que reúnan calidad institucional. La puesta en escena de un "control" sólo de existencia virtual nos conduce a Repsol-YPF.

Miguel Ángel Villafañe
Júpiter 170
Yerba Buena-Tucumán

YPF (II)
Estuve siguiendo por TV el debate en el senado sobre la expropiación de YPF y me asombraron las personas que defendieron la medida. Son las mismas que sostuvieron el funcionamiento de los ferrocarriles subsidiándolos sin ningún control. Ellos son los responsables de las muerte de Once, pero también son los mismos que defendieron la estatización de la "línea de bandera aerolíneas" y por las cuales los argentinos despilfarramos millones diariamente en un transporte que sólo usan unos cuantos; los que idearon la fiesta del subsidio y no saben cómo salir.  Son los mismos de la "sensación" de inseguridad, sin importarles las incontables víctimas, y los mismos que se ocupan de garantizar la impunidad de aquellos que debiendo servir al Estado se sirven de él. Fueron los mismos que durante más de dos mandatos consintieron el saqueo y desmantelamiento de YPF y hoy se muestran indignados. Quiero expresar que soy una ferviente admiradora de Yrigoyen y sus políticas, que aún perduran. Creo en la obra encomendada a Mosconi, creo en el control del Estado sobre los recursos del país. Lo que no dudo es que estas personas que hicieron gala de ineptitud e impunidad y negociados dudosos durante tantos años, sean moralmente los más idóneos para esta tarea. Estoy convencida de que este acto significará su definitiva destrucción.

Marcela Bichara
marcebichara@hotmail.com

YPF (III)
La expropiación de Repsol YPF nos trae a los viejos el recuerdo de la nacionalización de los ferrocarriles, llevada a cabo por el presidente Perón en 1947. En  aquella oportunidad la Argentina trató largos meses  el asunto. Discutieron con Inglaterra el precio  hasta  llegar a un mutuo acuerdo. El Estado argentino compró, pagó y luego tomó posesión de su compra. Los ferrocarriles no fueron expropiados. Intervino activamente en las negociaciones el embajador inglés, ya  que el Gobierno de aquel país consideraba  a la  transacción  una  cuestión de Estado. Tal como lo hace hoy  España. Las relaciones entre nosotros y el Reino Unido no tuvieron ningún roce. Por el contrario, pese a la  opinión de los EE.UU. equipó nuestra naciente fuerza  aérea con  el avión Gloster Meteor con cien unidades; nos vendió los Avro Lincoln y algunos aviones de  transporte. Los admiradores de Perón dicen que allí  demostró que era un verdadero estadista. Desde entonces mantuvimos con ellos excelentes relaciones hasta 1982. Y  ello nos  trae a la memoria otro asunto. ¿No estaremos  ante un  nuevo 2 de Abril? ¿No estaremos escondiendo con estos fuegos artificiales otros  problemas? Dios  nos  libre de tropezar dos  veces con la misma piedra. Muchos estamos arrepentidos de haber aplaudido a  Galtieri. No  tuvimos la sabiduría de  distinguir entre la fantasía de los  buenos discursos y la afligente realidad.

Melitón Saldaño
melitonsal@gmail.com

LA ÚNICA PASAJERA
Leí en el diario acerca del segundo viaje que realiza la hija de la Presidenta en el avión oficial, en el último caso hasta la provincia de Santa Cruz y como única pasajera. Increíble. Busco a algunos de mis hijos para pedirles que me pellizquen, y así averiguar si estoy soñando o no con esta cuestión. Sería largo discutir si está permitido por ley o no que familiares directos de gobernantes usen aviones oficiales para realizar viajes personales. Las preguntas que deberíamos hacernos todas las personas son si, estando en el lugar de la Presidenta, autorizaríamos este viaje, y la otra, es si estando en el lugar de la hija de la Presidenta, aceptaríamos este privilegio. Hay personas en este país que directamente han perdido la vergüenza y otras que no usan el sentido común.

Gustavo Sandoval
gus_cgs@hotmail.com


FESTEJOS BIOQUÍMICOS
No deja de ser penoso el estado en que queda la vereda de la Facultad de Bioquímica, a metros del Rectorado de la UNT, cuando se recibe un estudiante. Sería interesante que el festejo se hiciera adentro de la casa de estudios y no en la acera que es pública.

Fidelia Roldán Aragón
fidelia73@hotmail.com

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